jueves, 19 de marzo de 2009

Los coches, los medios y la política.


De todos es sabido la influencia que los medios de comunicación tienen en la sociedad en general y en la formación de las opiniones políticas de los individuos en particular. Durante todo el siglo XX, los políticos se han servido de los medios para hacer llegar sus mensajes y propuestas al mayor número de personas posibles y aquellos que los utilizaban de la forma más inteligente veían cumplidos sus objetivos, véanse los casos del Presidente Roosevelt con el uso de la radio en los años 30 o del Presidente Kennedy con la televisión en la campaña de 1959. En ambos casos lograron victorias electorales.

En el último tercio del siglo XX los políticos y sus partidos han intentado mantener buenas relaciones con el mayor número de medios posibles, incluso llegando a controlar medios de comunicación públicos de una forma descarada, como de hecho sucedio y sucede en Rusia, en Italia con Berlusconi o en las legislaturas de los Gobiernos del Presidente Aznar con Televisión Española.

El poder que los políticos y la sociedad le hemos ido dando a los mass media ha sido utilizado por algunos periodistas, comunicadores o "analistas políticos" como plataforma desde la cual influir, condicionar y en algunos casos manipular en la política o en la realidad de un municipio, una comunidad o un país determinado.

Fruto de la globalización los medios forman parte de grandes empresas o grupos de poder con sus intereses particulares tanto en la economía como en la política. Esto, además de otras razones ha provocado que ya no sean los políticos los que se sirvan de los medios para llegar a la sociedad, sino que son estas grandes empresas o corporaciones económicas los que utilizan, con el beneplácito de algunos periodistas, a los medios para defender sus intereses particulares. Utilizan su poder en la sociedad para conseguir sus objetivos políticos o económicos. Los medios han consegido la capacidad de marcar la agenda y los temas sobre los que todos debemos hablar.

Este inmenso poder es utilizado por algunos grupos para a través de la manipulación o la mentira crear estados de ánimo en la sociedad que haga fluctuar el voto en unas elecciones hacia el lado que les sea más favorable.

Claro ejemplo de esto que digo, es lo sucedido en la pasada campaña de Galicia donde varios medios se apuntan como propia la victoria electoral del Partido Popular tras su campaña del coche oficial del anterior presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño. El asunto del coche es un asunto menor si lo comparamos con la importancia de los problemas que puede tener Galicia, pero los medios consiguieron hacer del coche el tema principal de la campaña y el eje sobre el que se apoyó el partido de la oposición para recuperar el Gobierno.

Los medios consiguen en muchos casos distraernos de lo importante, con asuntos menores pero eso sí más llamativos y que reporatarán mas beneficios económicos a los grupos mediáticos que lo enarbolaron como bandera.

En pocos meses el tema del coche desaparecerá y Galicia continuará teniendo problemas que para la gran mayoría de los ciudadanos serán desconocidos.

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