
Tengo casi 30 años y en mi tierna infancia me negué a hacer la comunión... ya tuve bastante con el bautismo... me negué a hacerla porque no creía en dios, bueno, y porque no quería ponerme el vestido... para qué negarlo... en aquella época era más raro no querer pasar por este acontecimiento, supuestamente el día más feliz de un niño o, sobre todo, de una niña... era más raro que ahora, hoy en día hay muchos chavales que no quieren hacer la primera comunión, que pasan de la catequesis, pasan de la celebración, y pasan del libro de fotos y del reloj típico que te cae como regalo...
Pero aun a pesar de todo esto, aun a pesar de yo haberme negado a comulgar, y aun a pesar de que en el año 2009 es muy habitual que haya chiquillos que no quieran hacerla por el motivo que sea... aun así, me indigno al escuchar en la radio la siguiente noticia: "Un parroco se niega a dar la primera comunión a una niña con Síndrome de Down".... y es que es para indignarse... yo no soy una persona creyente, pero si intento respetar a quienes si lo son, siempre que no se metan en determinados aspectos de un país, claro... por eso respeto a esa niña que tenía como ilusión la de recibir la primera comunión.
Me indigno aun más escuchando los motivos del "señor" parroco, parece ser que la niña, al tener Síndrome de Down, podría entorpecer la clase de catequesis... o lo que le parecía un problema mayúsculo... la niña podría gritar durante la ceremonia!!.... estos son algunos de los motivos, pero el que alegaba el "señor" parroco como mayor argumento es que no hace falta que comulgue, porque la niña es ya "un ángel de dios" que no ha podido pecar desde el bautismo en el cuál se borraron todos sus pecados hasta ese momento... vamos... la excusa perfecta... impresionante... ejem... la pregunta que me haría en ese momento es si un niño puede pecar!... ejem... se ve que sí, los niños en general sí, pero los niños con síndrome de down no...
Pero mi grado de indignación se incrementa al escuchar que la madre acude al arzobispado de Barcelona y que allí la indican que no pueden desautorizar al "señor" parroco... ¿¿qué no se puede desautorizar?? ¿¿qué no se le puede dar un toque al parroco para que haga el favor de eliminar la discriminación de su parroquia??... pues ¿¿qué se puede hacer??... nada, no dan respuestas...
Menos mal que de todo esto se sacan aspectos positivos, el hermano de la pequeña Carla, que se niega a tomar él mismo la comunión hasta que no la pueda hacer con su hermana en igualdad de condiciones... y la lucha de toda una familia para conseguir cumplir el deseo de la niña. En definitiva la lucha de una familia entera en favor de la igualdad y la integración.
Hoy veo en la televisión que Carla ha podido, por fin, celebrar su primera comunión... Me alegro por ella, ha conseguido lo que quería, pero toda esta historia me recuerda... ¡¡cuánto me alegro de no haberla hecho yo!!... y cuanto me alegro de haberme alejado ya desde aquella tierna infancia de una institución que discrimina y margina a quienes consideran no son "normales.
Señores Obispos... no recuerdo haberles escuchado pronunciarse sobre esta noticia, con lo que les gusta a ustedes comentar todo lo que pasa en este país.
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